Apuntalar la caverna

MADRID – El desvencijado socialismo caribeño consiguió pasar el guarapo al clandestinaje y convertir la chirimoya en un manjar exótico. Pero tiene, eso sí, dinero y recursos de sobra para sostener sus cuerpos represivos, garantizarle a los altos dirigentes que vivan como millonarios y para dotar con la última tecnología su sistema de propaganda.

Distancia y candela

SON ANTIGUOS funcionarios del Gobierno de Estados Unidos, políticos, ex militares, figuras de la cultura y empresarios de origen cubano, medio centenar de personas. Le han escrito una carta pública al presidente Barak Obama para que flexibilice el embargo norteamericano a la dictadura porque creen que, con ese paso, se podrá ayudar a crecer la sociedad civil en Cuba y mejorar las relaciones bilaterales.

Avisos y medallas

EN ESTE mundo que internet ha convertido en un pañuelo tembloroso y gris, los dirigentes políticos, los diputados, los funcionarios, las personas que controlan los mecanismos de poder real funcionan, por encima de sus tendencias ideológicas, como una parentela universal.

Es un grupo humano ubicado en los sitios clave de sus municipios, sus provincias, sus países o sus continentes. Trabajan por unos objetivos claros con una fraternidad que, a veces, se altera por cirigañas verbales, incomprensiones y sobresaltos, pero regresa enseguida a los cauces civilizados para no perder el rumbo de las grandes tareas marcadas en sus agendas.

Lugares, guerras y recuerdos

Madrid – El dogma, los esquemas, las corrientes impositivas que generan los laboratorios de la propaganda del régimen viajan cada día con más frecuencia a cumplir misiones especiales y sin necesidad de visa. Hay interés en asentarlos también fuera de la geografía de Cuba para marcar trillos políticos y satanizar, entre otros, a escritores y artistas que viven en el exilio.

Paisaje con borrones y ansiolítico

MADRID – Los astutos y experimentados compadres que tienen el poder en Cuba sostienen ahora sus vidas de lujos y privilegios mediante pactos obscenos con sus antiguos enemigos capitalistas. Y trabajan con tenacidad, a toda máquina, para dejar en el olvido a los ciudadanos que durante años han salido a la calle a pedir cambios y libertad y a contar la verdad de lo que pasa en el país.

Distancia y sabiduría

Madrid – Lo correcto, lo elegante, lo que viste bien y da un buen cartel de persona civilizada y coherente es apuntarse en algunos de los grupos que promueven –desde luego, con todo su derecho– un diálogo con el gobierno cubano, aunque ese gobierno tenga un excluyente inventario de preferencias a la hora de halar una silla y sentarse a la mesa.

Los tiempos mandan y el consejo que dan desde todos los puntos del planeta es que los conflictos, las desavenencias y los graves problemas de cualquier categoría se resuelven con firmeza, decencia y argumentos en unas cuantas jornadas de conversaciones constructivas y útiles.