Lunes 19 de Julio de 2010 09:18 DDC
Los esfuerzos del Gobierno español por que la Unión Europea (UE) elimine este año la Posición Común que mantiene sobre Cuba desde 1996 no tienen garantizado el éxito, indicó este lunes el diario español El País en un reporte en el que cita opiniones de diplomáticos de varios miembros del bloque.
Países comunitarios críticos con el castrismo (Alemania, Francia, República Checa o Suecia) y decepcionados por anteriores experiencias con La Habana no están convencidos de que la anunciada excarcelación de medio centenar de presos políticos, haga al régimen acreedor de una flexibilidad diplomática, advirtió el diario.
La Posición Común, adoptada en 1996 a instancias del gobierno de José María Aznar, y que pide a La Habana respeto a los derechos humanos y transformaciones democráticas, sólo puede ser modificada por unanimidad.
Según El País, las relaciones de la Unión con Cuba fueron consideradas durante años por los miembros del bloque un asunto de interés español, "que deja indiferentes a los demás, que se dejan guiar". El panorama cambió con la ampliación de la UE en 2004. Ocho de los 10 nuevos socios eran países ex comunistas. República Checa asumió de inmediato una postura crítica contra La Habana.
República Checa estaba entre los socios que el mes pasado deseaban prorrogar un año más la vigencia de la Posición Común, pero a instancias del canciller español, Miguel Ángel Moratinos, que prometía noticias positivas como consecuencia de las negociaciones entre la Iglesia Católica cubana y el régimen, se avino aplazar el asunto. Lo mismo hicieron Alemania, Francia y Suecia.
"Es pronto para sacar una conclusión", respondió un portavoz oficial checo a la pregunta de si la excarcelación de los presos hará cambiar a Praga de criterio.
República Checa acaba de estrenar un Gobierno de centro-derecha que vuelve a tener como responsable de Exteriores a Karel Schwarzenberg, liberal a la vieja usanza y gran luchador anticomunista.
En mayo de 2005, el entonces senador Schwarzenberg fue expulsado de La Habana tras reunirse con disidentes y Damas de Blanco.
Otra fuente checa consideró que "en Cuba queda mucho por hacer". "Como país comunista que fuimos, sabemos lo que es la represión y los presos políticos", explicó. "El apaciguamiento no es lo mejor. Hay que mantener la presión".
Por su parte, fuentes diplomáticas suecas han celebrado las excarcelaciones pero han considerado "destierro" el viaje a España de varios de los disidentes. Estocolmo ha expresado su deseo de que el diálogo "lleve a la liberación de todos los presos políticos".
"La liberación del medio centenar quizá no sea suficiente", dijeron las fuentes. "Nada ha cambiado en Cuba. No hay nada nuevo".
Alemania consideró que el acuerdo entre Iglesia y el gobierno cubano "es un paso en la buena dirección, especialmente tras tantos años sin hacer nada", según un diplomático de ese país.
"La cuestión es saber si es más de lo mismo", dijo. "Hay que tener en cuenta la larguísima frustración del Consejo con Cuba, donde nunca se han conseguido resultados pese a hacer siempre lo que España pedía", añadió.
Los socios comunitarios esperan recibir información de primera mano de Moratinos sobre sus conversaciones en La Habana.
"Tenemos que examinarlo entre todos", dijo una fuente francesa. "Todavía es pronto para saber si el gesto de La Habana es suficiente para modificar la Posición Común".



