Damas de Blanco
       
 
 

Plaza de libertad

Este es un espacio para hablar de la vida de los hombres que, en Cuba, están más cerca de la muerte. Estas son las páginas de los presos políticos y de su familia más cercana, las Damas de Blanco. Aquí van a estar todos juntos con nombres y apellidos, con sus rostros reales y los gestos humanos que la soberbia del régimen ha congelado en los calabozos de las decenas de cárceles que insultan el mapa de la isla.
Se trata de una ventana para que el mundo sepa cómo pasan las horas confinados, mal alimentados, enfermos, en condiciones difíciles, lejos de sus casas, condenados hasta a 28 años de prisión por no pensar exactamente igual que el grupo que gobierna el país hace 51 años.
Será un sitio para darle la palabra a la asociación de mujeres que lucha día a día por la libertad de sus seres queridos. Personas que llegan desde diferentes puntos de la sociedad, sin programas políticos, sin fiebres ideológicas, sin ambiciones de poder. Llegan unidas nada más que por la ilusión, el deseo y la necesidad de que sus esposos, sus hijos, sus hermanos, regresen a las casa de las que los sacaron hace ya casi una década porque trabajaban pacíficamente por la democracia en la tierra donde nacieron.
Ellas llenarán estas paginas con sus reclamos, sus sueños y sus acciones cívicas y nos harán llegar fotos de los hijos, cartas, recuerdos, poemas, las esperanzas de los 54 hombres que se mantienen en prisión desde la Primavera Negra del 2003, y de todos los que cumplen condenas por motivos políticos.
Las Damas de Blanco cubrirán este espacio con sus envíos. Ellas ayudarán a entender que los presos no son una cifra. Son un grupo de cubanos –activistas de derechos humanos, periodistas, bibliotecarios, médicos, maestros—que quiere cambiar, modernizar, liberar la sociedad. Esta página quiere que se les conozca en su sencillez, en su humildad, en su decencia y en su coraje para luchar de frente y sin violencia contra una dictadura desvencijada y torpe, pero implacable.
Aquí hallarán las Damas de Blanco el altavoz para sus aspiraciones. Y para denunciar también la represión, las humillaciones, los atropellos a que son sometidas. con frecuencia por bandas de fanáticos pastoreados por la policía.
Esta es, desde ahora mismo, una ampliación autorizada de la casa habanera de Laura Pollán, en la calle Neptuno, donde está la sede principal de las Damas de Blanco. Es una dependencia de aquél hogar con un balcón y una puerta abiertos al mundo en nuestra querida Madrid.